Historia antigua

Qué son las fuentes históricas: conoce todos sus tipos y ejemplos

Las fuentes históricas son rastros del pasado creados o modificados por seres humanos. Los historiadores las utilizan para investigar acontecimientos y comprender cómo se fueron desarrollando a lo largo del tiempo.

Prácticamente cualquier objeto, documento o registro puede ser una fuente histórica. Sin embargo, en el siglo XIX predominaba la idea de que solo aquellas fuentes que mostraran objetividad y neutralidad eran válidas. Se trataba, principalmente, de fuentes escritas y oficiales: archivos públicos, documentos estatales, cartas legislativas, entre otros.

Esta visión se amplió en el siglo XX gracias a la Escuela de los Annales, una influyente corriente francesa que propuso un enfoque más amplio y multidisciplinario.

Hoy en día, entre los ejemplos de fuentes históricas se encuentran documentos, fotografías, piezas musicales, videojuegos, revistas, páginas web, modificaciones del paisaje, estructuras arquitectónicas y cualquier otro objeto o espacio creado o alterado por el ser humano a lo largo de la historia.

Categorizaciones de fuentes históricas

La historia reconoce varios grupos de fuentes:

  • Documentos textuales: cartas, periódicos, revistas, actas, entre otros.
  • Restos arqueológicos: piezas halladas en excavaciones (cerámicas, vasijas, instrumentos, etc.).
  • Representaciones pictóricas: imágenes, fotografías, dibujos y cualquier otro elemento visual.
  • Historia oral: testimonios de personas que presenciaron hechos históricos, obtenidos a través de entrevistas temáticas.

Fuentes materiales e inmateriales

Otra forma de clasificar las fuentes es según exista o no un soporte físico:

  • Soporte: material físico que contiene la información (p. ej., las páginas de un libro).
  • Contenido: la información que se encuentra en ese soporte (el texto narrado en el libro).

Las fuentes materiales son aquellas cuyo propio soporte constituye la fuente, como un dispositivo de radio.

Las fuentes inmateriales no dependen de un soporte físico; ejemplos son la danza, los gestos, la gastronomía y expresiones regionales.

Fuentes directas e indirectas

Según su posición temporal, las fuentes pueden ser directas o indirectas. Las directas se producen en el momento del hecho histórico; las indirectas son trabajos de historiadores que analizan fuentes directas.

Ejemplo – estudio de las armas de la Segunda Guerra Mundial:

  • Fuente directa: cualquier arma utilizada en combate.
  • Fuente indirecta: un libro escrito por otro investigador que se basa en esas armas.

Sin embargo, la clasificación no es absoluta; depende del objeto de investigación. Si el historiador estudia la historiografía de la Segunda Guerra Mundial, el libro se vuelve una fuente directa.

Fuentes voluntarias e involuntarias

Esta categoría se refiere a la intención con la que se creó la fuente:

  • Fuentes voluntarias: producidas con la intención de convertirse en objeto de investigación histórica, como la autobiografía de un artista.
  • Fuentes involuntarias: creadas con otro propósito y que posteriormente se estudian, como un diario personal.

Las fuentes involuntarias a menudo revelan información que no habría sido incluida en fuentes voluntarias, ya que no fueron diseñadas para la posteridad histórica. Este fue uno de los motivos por los que los historiadores de la Escuela de los Annales privilegiaron estas fuentes.

La Escuela de los Annales y la expansión de las fuentes históricas

La Revista de los Annales, fundada por Marc Bloch y Lucien Febvre, introdujo nuevas preguntas y enfoques en la producción historiográfica.

A partir de los Annales, los historiadores empezaron a explorar un abanico mucho más amplio de fuentes, incorporando disciplinas auxiliares como la geografía, la lingüística y la psicología. El paisaje, la palabra y el gesto pasaron a ser considerados fuentes valiosas para la investigación del pasado.

Mientras la historiografía tradicional se centraba en la historia política y en los grandes líderes, la escuela de los Annales impulsó la "historia de los pueblos" y, con ella, una mayor diversidad de fuentes.

Por ejemplo, la agenda de un residente del norte de Paraná en el siglo XX se trata hoy como una fuente annalista, al igual que las palabras que utilizaba para referirse a sus clientes, que pueden constituir un tema de investigación.

Referencias bibliográficas

BARROS, José D'Assunção. Fuentes históricas: una introducción a sus usos historiográficos. History & Partnerships, 2019. Disponible en: https://www.historiaeparcerias2019.rj.anpuh.org/resources/anais/11/hep2019/1569693608_ARQUIVO_bd3da9a036a806b478945059af9aa52e.pdf. Acceso: 04 ago. 2022.

BARROS, José D'Assunção. Fuentes históricas: revisitando algunos aspectos esenciales para la investigación histórica. Mouseion, n.º 12, pp. 129‑159, mayo‑agosto 2012. Disponible en: https://revistas.unilasalle.edu.br/index.php/Mouseion/article/view/332. Acceso: 04 ago. 2022.

JANOTTI, Maria de Lourdes. El libro Fuentes históricas como fuente. En: PINSKY, Carla Bassanezi (ed.). Fuentes históricas. São Paulo: Context, 2005, pp. 9‑22.