Adam Smith (1723-1790) fue un economista y filósofo social escocés de la Ilustración, considerado el padre de la economía moderna.
Abordó temas como el crecimiento económico, la ética, la educación, la división del trabajo, la competencia libre y la evolución social.
Biografía
Hijo del abogado Adam Smith y Margaret Douglas, nació en el pequeño puerto de Kirkcaldy, Escocia, el 16 de julio de 1723.
En la localidad apenas había actividad industrial, salvo una fábrica de alfileres, cuya organización llamó la atención del joven y lo introdujo a nuevas formas de producción.
Quedó huérfano a los dos meses de edad. Estudió en la Burgh School of Kirkcaldy, donde aprendió latín, matemáticas, historia y redacción.
En 1737, a los 14 años, ingresó en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Glasgow y se graduó en 1740, año en que obtuvo una beca para estudiar en el Balliol College de la Universidad de Oxford.
En 1751 fue nombrado Profesor de Lógica en la Universidad de Glasgow y, en 1758, rector de la misma institución, donde forjó una estrecha amistad con el filósofo David Hume, gran influencia en su pensamiento.
También fue tutor del duque de Buccleuch, acompañándolo en viajes a Toulouse, París y Ginebra, y trabajó como inspector de aduanas en Edimburgo desde 1777.
Smith nunca se casó y se conocen pocos detalles de su vida íntima. Falleció el 17 de julio de 1790 en Edimburgo.
Su pensamiento sentó las bases de la teoría económica y sus obras siguen siendo referencia para economistas y filósofos de todo el mundo.
Curiosidad
A los cuatro años, Adam Smith fue secuestrado por gitanos, pero fue rescatado con suerte.
Influencia intelectual
Una de las mayores influencias en su obra fue el filósofo escocés David Hume, quien relacionó la moral natural, basada en el impulso egoísta, con el altruismo.
Según Hume, más que la bondad, la supervivencia impulsa al ser humano a actuar correctamente, lo que, curiosamente, beneficia a la comunidad.
En 1759 publicó The Theory of Moral Sentiments, donde analizó críticamente la moral de su época y la naturaleza humana para comprender las motivaciones de la acción social.
Obras principales
- The Theory of Moral Sentiments (1759)
- An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (1776)
- Essay on Philosophical Themes (1795)
La riqueza de las naciones
Smith anotó durante más de treinta años sobre diversos temas; diez años más tarde completó su obra magna An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, conocida como “La riqueza de las naciones”.
En ella explica la naturaleza del sistema económico, los cambios del siglo XVIII y propone nuevos caminos ante la incipiente Revolución Industrial inglesa.
Naturaleza económica
Para Smith, la economía se impulsa por el interés privado de los individuos.
Ejemplo: un trabajador no se levanta cada mañana por amar su oficio, sino porque necesita ganarse la vida. Ese acto, aunque egoísta, beneficia a toda la sociedad.
Smith sostuvo que, incluso sin intención, el egoísmo individual contribuye al bien común.
Mano invisible
La metáfora de la “mano invisible” se convirtió en el símbolo más famoso del liberalismo económico.
Smith la utilizó para explicar que los individuos, al buscar su propio beneficio, favorecen la producción nacional sobre la extranjera.
Este concepto sirve para describir las leyes del mercado y el ajuste entre oferta y demanda.
División del trabajo
Smith defendió que el trabajo se organice en etapas, permitiendo que cada trabajador mejore su eficiencia a lo largo del proceso productivo.
Trasladó esta idea a los países, proponiendo que cada nación se especialice en producir ciertos bienes para venderlos en el mercado.
Así se genera una fuerza laboral calificada y una experiencia técnica difícil de superar.
Mercantilismo
En el siglo XVIII predominaba la creencia de que la riqueza de una nación se medía por la cantidad de oro y plata en sus arcas, lo que justificaba la intervención estatal y los obstáculos al comercio exterior, una política conocida como mercantilismo.
Smith rechazó esta visión, argumentando que la verdadera riqueza reside en la capacidad productiva del país, la cual depende de ciudadanos capacitados y de un Estado no intervencionista.
Abogó por la libertad contractual, la propiedad privada y la no interferencia del Estado en la economía.
Fisiocracia
Durante un viaje a Francia (1764-1766) conoció a los principales fisiocratas, François Quesnay y Anne Robert Jacques Turgot, lo que despertó su interés por la economía.
Los fisiocratas defendían la primacía de la ley natural, el poder de la tierra y la libertad de compra‑venta, resumido en la expresión francesa “laissez‑faire”.
Al regresar a Escocia, comenzó a redactar su obra maestra. Allí, la estabilidad política y la revolución industrial incipiente, con inventos como la máquina de vapor de James Watt, amigo personal de Smith, transformaron el panorama económico.
Aunque Smith no vio las grandes fábricas de la Revolución Industrial, anticipó con precisión los cambios que estas producirían.
Citas de Adam Smith
- “Lo que generará la riqueza de las naciones es el hecho de que cada individuo busque su propio desarrollo económico.”
- “Donde hay gran propiedad, hay gran desigualdad. Para los muy ricos existen al menos quinientos pobres, y la riqueza de unos pocos presupone la indigencia de la mayoría.”
- “La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.”
- “Es injusto que toda la sociedad contribuya a costear un gasto cuyo beneficio solo alcanza a una parte de ella.”
- “El miedo a perder el empleo coarta el fraude y corrige la negligencia.”
- “La ambición universal del hombre es vivir cosechando lo que nunca sembró.”
- “La riqueza de una nación se mide por la riqueza de su pueblo, no por la de sus príncipes.”
- “El valor real de las cosas es el esfuerzo y la dificultad de adquirirlas.”
- “Ninguna nación puede prosperar y ser feliz mientras una gran parte de sus miembros viva en pobreza y miseria.”
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