Historia antigua

Edad Moderna

La Edad Moderna es el período histórico que abarca desde el siglo XV hasta el XVIII, situado entre la Edad Media y la Edad Contemporánea.

Podemos afirmar con certeza que fue una época de intensos cambios.

Se caracterizó por una fase de grandes transformaciones, revoluciones y cambios en la mentalidad occidental, abarcando ámbitos económicos, científicos, sociales y religiosos, que definieron el sistema capitalista.

Los historiadores debaten el origen y la evolución de este sistema; algunos señalan la conquista otomana de Constantinopla, el viaje de Vasco da Gama a las Indias o el descubrimiento de América por Cristóbal Colón como hitos fundamentales.

Pocos discrepan en que el final de la Edad Moderna se sitúa el 14 de julio de 1789, con el estallido de la Revolución Francesa.

En cualquier caso, la Edad Moderna representa la época en que las distancias se acortaron, gracias a las exploraciones marítimas europeas que descubrieron y revelaron la naturaleza.

Los principales acontecimientos de la Edad Moderna fueron:

  • Las Primeras Grandes Navegaciones
  • El Renacimiento
  • La Reforma Religiosa
  • El Absolutismo
  • La Ilustración
  • La Revolución Francesa

Economía en la Edad Moderna

Tras el desarrollo comercial del siglo XV, el aumento demográfico, el crecimiento de las ciudades y la expansión de la manufactura, fue inevitable superar la economía medieval.

Se estructuró un sistema comercial que constituye la base del capitalismo: el mercantilismo.

Las colonias ultramarinas estaban sujetas a un “monopolio comercial”, que obligaba a que el comercio pasara por la metrópolis.

Esta expansión marítima restableció las bases económicas de Europa.

Los mecanismos más habituales fueron:

  • Metalismo: valoración de la riqueza de un reino según la cantidad de metales preciosos que poseía.
  • Pactos coloniales: regulaban las relaciones entre metrópolis y colonia.
  • Monopolios comerciales: el rey concedía privilegios y territorios específicos.
  • Política de balanzas comerciales favorables: se buscaba exportar más de lo que se importaba.

Política en la Edad Moderna

En el plano político, el absolutismo se consolidó como forma de gobierno. La palabra del rey era ley y su voluntad, mandato.

Este modelo se sustentaba en la teoría de la predestinación divina, que presentaba al monarca como elegido por Dios, y en obras seculares como “El Príncipe” de Niccolò Machiavelli, que ofrecía consejos para mantener el poder.

Durante aproximadamente cuatro siglos, los monarcas europeos vieron su autoridad erosionada por sucesivas revoluciones liberales, hasta que la Revolución Francesa inició el proceso que derribó definitivamente al Antiguo Régimen.

Sociedad en la Edad Moderna

La sociedad experimentó transformaciones y avances tecnológicos que sentaron las bases de la globalización.

Las Grandes Navegaciones se hicieron posibles gracias a mejoras en el astrolabio, la brújula, embarcaciones más resistentes y, más tarde, a la invención de la máquina de vapor.

Estos cambios generaron una intensa acumulación de capital que permitió a Europa liderar la conquista mundial.

El siglo XVIII marcó el apogeo del espíritu investigativo de científicos y de los filósofos de la Ilustración, quienes, además de inventar máquinas, formularon numerosas teorías sociales y científicas.

Más allá de la Ilustración, la Reforma Religiosa encabezada por Martín Lutero representó una revolución social que debilitó gravemente a la Iglesia católica, la cual respondió con la Contrarreforma para frenar el avance protestante.

Movimientos como el Renacimiento comercial y artístico, la Ilustración y la Reforma protestante transformaron el imaginario social de la época y sus efectos perduran hasta hoy.

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