Historia antigua

Los inicios de la agricultura y la ganadería

El Neolítico, a pesar de su nombre que alude al uso de piedra, representa un fenómeno complejo que marca el fin de la vida basada en la caza y el inicio de la agricultura y la ganadería. Hace unos 12 000 años, los grupos humanos de ciertas regiones empezaron a sustituir la caza y la recolección por la domesticación de animales y el cultivo de la tierra, pasando de un estilo nómada a uno sedentario y productor.

Este cambio estuvo impulsado principalmente por el calentamiento que siguió al último máximo glacial y que dio origen al Holoceno. El deshielo elevó las temperaturas, redujo los glaciares y provocó la inundación de amplias zonas costeras.

Cronología de los inicios de la agricultura y la ganadería

Epipalolítico (12 000‑9 000 a.C.)

12 000‑9 000 a.C. Culturas natufiana (Palestina) y zarziana (Irak). Cabañas y microlitos. Recolección de granos silvestres.

9 500‑8 000 a.C. Tell Abu Hureyra (Siria): restos de almacenamiento de granos silvestres.

8 500 a.C. Evidencias de caza selectiva de ovejas en Zawi Che‑mi Shanidar (Irak).

Neolítico cerámico

9 000 a.C. Neolítico cerámico A en Jericó: construcción del primer muro y aldeas agrícolas en Palestina y Siria.

8 000 a.C. Domesticación de cabras en Ganj Dareh y evidencias de cultivos y ganadería en Ali Kosh (Zagros).

8 000 a.C. Neolítico cerámico B en Jericó: expansión agrícola en el Levante oriental y ritos funerarios complejos.

7 000‑6 500 a.C. Asentamientos estables en Anatolia (Çayonu Tepe, Hacılar, Çatal Hüyük), Siria (Tell Mureybet) e Irak (Qalat Jarmo).

El cambio climático como motor de adaptación

El calentamiento provocó la desaparición de numerosas plantas y la migración o extinción de animales que sustentaban al hombre paleolítico. Ante la escasez de recursos y el crecimiento demográfico, los grupos humanos tuvieron que modificar sus hábitos alimentarios para sobrevivir. Al final del Paleolítico ya se había desarrollado la madurez cultural y técnica suficiente para iniciar la transición al Mesolítico o Epipalolítico, fase en la que cazadores y recolectores empezaron a controlar la producción y el consumo de alimentos.

El Creciente Fértil

Esta región, en forma de media luna, ofrecía condiciones ambientales privilegiadas que favorecieron la aparición temprana de la agricultura, la ganadería y la cerámica.

Domesticación de animales: los primeros ganados

La domesticación de animales, surgida como una extensión de la caza, constituye la manifestación más antigua del proceso neolítico. Los restos arqueológicos indican que, alrededor del 9 000 a.C., en el Creciente Fértil, se comenzaron a seleccionar especímenes según su sexo y edad y a mantener rebaños en corrales cerrados, garantizando el suministro de carne.

El primer animal domesticado para consumo fue la cabra. Los restos hallados en Irán e Irak muestran cabras más pequeñas y con cuernos reducidos respecto a su ancestro salvaje, el bezoar. Los pastores seleccionaban los individuos más pequeños y dóciles, modificando de forma intuitiva la genética del rebaño.

Primeros animales domesticados

  • Cabra: alrededor del 8 000 a.C., descendiente del bezoar (Capra aegagrus).
  • Oveja: del camelo salvaje de Irán, apreciada por su carne, leche y lana. 8 000 a.C.
  • Vaca: proveía carne, leche, cuero y se usaba como animal de tiro. 6 000 a.C. en Anatolia.
  • Caballo: origen en los caballos salvajes de Kazajistán; su uso como monta data del 4 000 a.C.
  • Asno: descendiente del onagro de Asia Occidental y del kiang tibetano; domesticado a partir del 5 000 a.C.
  • Jabalí: domesticado en el sureste de Turquía desde el 8 000 a.C.

Cultivos primitivos y origen de la agricultura

Si la ganadería evolucionó a partir de la caza, la agricultura surgió de la recolección sistemática de semillas, raíces y frutos. La escasez de recursos obligó a los grupos mesolíticos a desarrollar técnicas de molienda y almacenamiento, creando morteros y recipientes que permitieron conservar granos.

El estudio de los ciclos reproductivos de plantas llevó, después de milenios de recolección, a la domesticación de especies como el trigo y la cebada, los primeros cultivos agrícolas, alrededor del 9 000 a.C. En épocas posteriores se añadieron avena, centeno, mijo, lentejas y guisantes.

En el Creciente Fértil el cultivo de trigo y cebada predominó, mientras que en China el arroz apareció en el 8 000 a.C. y en América el maíz surgió en Mesoamérica alrededor del 7 000 a.C.

El aumento de la producción alimentaria provocó una explosión demográfica, la expansión hacia nuevas regiones (incluido el Neolítico europeo) y la aparición de una organización social más compleja, con una incipiente división del trabajo.

Pioneros del cambio

En las sociedades mesolíticas los hombres cazaban y las mujeres recolectaban. Con el desarrollo de la agricultura, las mujeres jugaron un papel central, como se evidencia en pinturas rupestres que representan a grupos femeninos (cuevas de Cogull, España).

Innovaciones técnicas

El Neolítico trajo avances como el pulido de piedra, que sustituyó al tallado mediante golpes. Este cambio inspiró el término “Nueva Edad de Piedra”, acuñado por John Lubbock en 1865.

La economía productiva permitió dedicar tiempo a actividades no alimentarias: cestería, carpintería, tejido y, sobre todo, cerámica, considerada una de las mayores conquistas neolíticas.

Alimentación basada en granos

Los morteros neolíticos, similares a los actuales, permitían obtener harina a partir de granos, mejorando la dieta con carbohidratos y proteínas y aumentando la esperanza de vida.

Herramientas agrícolas de piedra

Se fabricaron hoces de sílex incrustado en madera o cuerno, azadas primitivas y una variedad de utensilios de hueso y asta (anzuelos, arpones, ascuas, palas, agujas, agujas), que complementaron la caza y la pesca.

Aparición de la minería

La demanda de sílex, obsidiana y basalto para herramientas impulsó la mejora de técnicas de extracción, como martillos de piedra pulida y cinceles de hueso, evidenciados en minas prehistóricas como las de Gavá (España).

Rutas de la civilización y comercio

Los excedentes alimentarios y artesanales favorecieron el intercambio de recursos con regiones vecinas, creando los primeros lazos de dependencia. El comercio de materiales exóticos, como la obsidiana, anticipó la aparición de la metalurgia, que puso fin al dominio de la piedra.

La fase final del Neolítico en el Próximo Oriente, Europa y Egipto (entre el VII y III milenio a.C.) se conoce como Eneolítico, Edad del Cobre o Neolítico tardío. Durante este periodo se fundieron cobre, oro y plata y se perfeccionaron las técnicas agrícolas y artesanales, marcando una profunda transformación cultural, social y económica que puso fin a la prehistoria.