Historia antigua

Expansión y colonización de los fenicios

Los fenicios se abrieron paso por el único camino que la naturaleza les permitió: el mar. Sus primeras relaciones comerciales fueron con Egipto, una conexión conocida desde la antigüedad. Según Vandersleyen, los hicsos eran cananeos (es decir, fenicios o sus predecesores) y la dinastía XV fenicia floreció extraordinariamente bajo la dinastía XXII egipcia (945‑715 a.C.). La expansión marítima, junto con el alfabeto, constituye la característica más sobresaliente de esta civilización.

En la mitología griega abundan leyendas que recuerdan la expansión fenicia, como la de Cadmo, que llevó a los fenicios a Beoda. La evidencia de su expansión se sustenta en restos arqueológicos, mitos y cultos, y en datos filológicos y toponímicos.

Mediterráneo Oriental

Los fenicios establecieron colonias en Chipre, Egipto, Asia Menor, Palestina y el Egeo.

Chipre, productor de cobre (de ahí su nombre “Ciprus”), estaba a menos de 100 km de la costa de Ugarit (Ras‑Shamra). Ya en los siglos XV‑XVI a.C. aparecen sellos, cerámicas y otros objetos con una mezcla de estilos fenicios e indígenas, lo que indica contactos muy tempranos. Kition se convirtió en el principal centro fenicio de la isla.

Egipto. La colonia fenicia de Memfis (cuyas fechas exactas aún se discuten) centralizaba el comercio fenicio con Egipto, especialmente metales y manufacturas egipcias. Allí se erigió un templo a la diosa Astarté. También se hallaron vestigios fenicios en el Delta del Nilo.

Asia Menor. Los fenicios se asentaron sobre todo en la costa sur, en Cilicia, y establecieron puestos de relevo. Los documentos bilingües fenicio‑hitita aparecen sólo a partir del siglo VII a.C., pero ya indican una actividad comercial.

Palestina sur. La cerámica fenicia de color rojo pulido, datada entre los siglos IX‑VIII a.C., evidencia su presencia en Gaza.

Egeo. En Rodas la influencia fenicia sustituyó a la micénica; la tradición habla de un líder llamado Falas o Falanto que los trajo tras la Guerra de Troya. Para el siglo VI a.C. la influencia griega predominó y la colonización fenicia desapareció. Los principales asentamientos fueron Lalysos y Cameiros en la costa norte.

En Creta se menciona a Itanos como fundación fenicia tradicional, aunque no se trata de una colonia permanente; los hallazgos del siglo IX‑VIII a.C. sugieren comercio y la presencia de artesanos fenicios, especialmente metalúrgicos.

Mediterráneo Central y Occidental

En esta zona destacan los asentamientos fenicios en Italia, el norte de África, la Península Ibérica y las Islas Baleares.

Italia

Los fenicios llegaron a la costa este de Sicilia antes de la llegada griega, es decir, antes del siglo VIII a.C. En la parte occidental de la isla fundaron Motya, Panormo (actual Palermo) y Selinunte. Existieron emporios fenicios en Siracusa y Thapsos, y luego se retiraron a Panormo antes del siglo VIII a.C.

En las islas de Malta, Pantelleria y Cerdeña fundaron importantes centros como Caralis (Cagliari), Nora, Bithia, Tharros y Sulcis. Los etruscos impidieron su expansión en la mitad norte de Cerdeña y en Córcega.

No se han encontrado evidencias de asentamientos fenicios en la península italiana continental, probablemente porque los griegos y etruscos ya estaban establecidos.

Norte de África

Los primeros puertos fenicios en África fueron Utica y Carta (según la leyenda fundada por la reina Dido de Tiro en 814 a.C.). Más tarde surgieron Hadrumetum (Susa), Leptis Magna en la costa central, y en el occidente Lixus, Mogador y Tingis (Tánger).

Península Ibérica

Gades (Cádiz) se fundó, según la tradición, en el siglo XII a.C., lo que la convierte en la fundación más antigua del occidente, salvo la legendaria de Cartago. Sin embargo, la arqueología solo confirma presencia fenicia a partir del siglo VIII a.C., por lo que la fecha tradicional es dudosa.

Gades fue un enclave estratégico por su posición geográfica y su papel en el comercio de metales (estaño procedente de las Islas Cassiterides) y de los recursos de Tartessos (bajo Guadalquivir). Desde allí los fenicios establecieron colonias en la costa sureste de la península: Sexi (Almuñécar, con la necrópolis de Laurita, la más antigua del occidente) y Mainake (Málaga).

Más tarde los cartagineses se asentaron en Hispania, pero la Primera Guerra Púnica casi aniquiló su dominio, que Hamilcar recuperó en 238 a.C. con la fundación de Cartago Nova (Cartagena) y Akra Leuke (Alicante). La Segunda Guerra Púnica (218‑201 a.C.) marcó el fin del imperio cartaginés en España.

Islas Baleares

Los cartagineses fundaron Ebussus (Ibiza), aunque su origen es fenicio y mucho más antiguo. Asimismo, el nombre fenicio de Mahón (antiguo Magus) evidencia la presencia fenicia; la bahía de Mahón sigue siendo uno de los puertos naturales más grandes del Mediterráneo.

La expansión fenicia se caracterizó por su comercio marítimo, la difusión del alfabeto y la veneración de deidades como Astarté, dejando una huella perdurable en la toponimia y la cultura de todo el Mediterráneo.

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