Historia antigua

Cartago

Cartago, ubicada en la actual Túnez, fue una ciudad fundamental del Mediterráneo, fundada por fenicios de Tiro a finales del segundo milenio a.C. para fines comerciales y para acercarse a las minas del occidente.

1. Cronología y evolución de Cartago

1.1 Fundación de Cartago

Según la tradición, la fundación se sitúa en el 814 a.C. por colonos fenicios procedentes de Tiro. Las fuentes narran que el rey Mattán I dejó el trono a su hijo Pygmalión, de once años. En el séptimo año de su reinado, su hermana Elisa huyó a Libia y fundó Cartago, escapando de la rivalidad con su cuñado Acherbas, sumo sacerdote de Melqart. Elisa se llevó a varios príncipes, sacerdotes y mercaderes que conocían las rutas del oeste, lo que permitió a la nueva colonia poseer rápidamente conocimientos económicos y marítimos.

La fundación se produjo en un contexto de crisis política interna, donde el poder económico del templo de Melqart chocó con la autoridad real. Así, Cartago nació como una colonia tirea, con una posible presencia de realeza femenina y con la participación activa de los templos fenicios en la empresa marítima.

1.2 Cartago en el Mediterráneo

Cartago formó parte de una red de establecimientos comerciales fenicios que abarcaba el Mediterráneo: Utica, Tingis, Mogador, Sala, Volubilis, Lixus en África; Bithia, Sulcis, Nora, Caralis y Tharros en Cerdeña; Motya, Panormo y Solunte en Sicilia; Malta, Gozo, Pantelleria; Leptis Magna, Hippo y Hadrumetum, entre otros. Desde el siglo VI a.C. la ciudad fundó colonias militares en el cabo Bon, como Kelibia, Ras Fortas y Kerkuan.

1.3 Cartago arcaica

En sus primeros siglos, Cartago se asemejaba a otras colonias tireñas, pero pronto adquirió rasgos de ciudad colonial con instituciones propias. Se asentó en una península fortificada, rodeada de mar y lago, y contaba con dos puertos: uno militar y otro mercante.

2. Instituciones políticas

Cartago combinó monarquía, aristocracia, oligarquía y democracia en una constitución mixta que, según Aristóteles, era la única no griega que incluyó en su obra Política. Los principales órganos eran:

  • Dos sufetes (equivalentes a reyes o a los cónsules romanos).
  • Un consejo de ancianos (gerousía).
  • Un consejo o tribunal de los ciento cuatro magistrados.
  • La asamblea del pueblo (demos).

Los magistrados eran elegidos por mérito y riqueza. La monarquía, aunque no mencionada en textos púnicos, existió en los primeros siglos y evolucionó hacia una aristocracia y luego una democracia dominada por familias poderosas.

2.1 Los sufetes

Los sufetes eran los máximos magistrados anuales; a partir del siglo III a.C. aparecen registros epigráficos de dos sufetes eponímicos cada año, práctica que probablemente se remonta al siglo V a.C. Su función incluía la nominación del año y, en los primeros siglos, la dirección de campañas militares.

Junto a ellos existían otros cargos: questor (subordinado al sufete), prefecto de aduanas, secretarios o escribas, censor (jefe de estimaciones) y varios inspectores municipales.

3. Religión púnica

El panteón púnico era esencialmente fenicio, pero con adaptaciones locales. El dios supremo era Ba'al Shamín (Señor del cielo), seguido por el dúo divino Ba'al Hamón y la diosa Tanit.

3.1 Tanit

Tanit, posiblemente una variante de Astarté, aparece en inscripciones a partir del siglo V a.C. Era simultáneamente doncella, madre y protectora de la fertilidad y del más allá. Las estelas dedicadas a ella y a Ba'al Hamón presentan el llamado "signo de Tanit", una figura humana con brazos abiertos.

3.2 Otros dioses púnicos

Destacan también Melqart (patrón de comerciantes, equivalente a Heracles), Ba'al Sapon (Señor de las montañas), Eshmun (asociado a Asclepio), Reshef (Apollo y dios de la guerra), y numerosas deidades menores documentadas epigráficamente (Sadrapha, Skn, 'rs, etc.).

3.3 El Tophet

El Tophet era un santuario donde se practicaba el sacrificio infantil a Ba'al Hamón, con ofrendas de niños nacidos con malformaciones o sustituidos por corderos. Los principales tophet se encuentran en Cartago y en la Cerdeña púnica (Nora, Sulcis, Tharros).

3.4 Escritura y lengua púnicas

El púnico, forma del fenicio occidental, utilizó una escritura semítica que evolucionó al neo‑púnico en el siglo V a.C., una cursiva grabada en piedra o metal. Entre los textos conservados destacan el Periplus de Hanno, la juramento de Aníbal con Filipo V, fragmentos de la obra agrícola de Mago y pasajes del Poenulus de Plauto. La mayor parte de la producción literaria púnica (historia, derecho, agricultura, geografía) se perdió, quedando principalmente inscripciones funerarias y documentos comerciales.


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