Historia antigua

Troya: la ciudad que pasó de la leyenda a la historia

Troya: la ciudad que pasó de la leyenda a la historia

Durante siglos se creyó que Troya era sólo una ciudad legendaria que vivía en la Iliada de Homero. No fue sino hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann demostró que, efectivamente, existió una urbe real.

La Iliada, escrita por el poeta griego Homero, narra la Guerra de Troya, el conflicto entre griegos y troyanos. Tras la derrota troyana, la ciudad desapareció sin dejar rastro y, en el siglo XIX, la mayoría de los historiadores la consideraban un mito. Schliemann (1822‑1890) cambió esa visión.

A los siete años vio en un libro una ilustración de cómo podría haber sido Troya y quedó convencido de que sus ruinas estaban esperándolo. Años después, su estudio de los versos homéricos lo llevó a la costa del Egeo, en la actual Turquía, a una colina llamada Hissarlik, ya propuesta por algunos arqueólogos como posible sitio.

Los descubrimientos de Schliemann

En 1870 comenzó las excavaciones y, a 4,5 m bajo la superficie, halló una muralla de enormes bloques de piedra. Un año después regresó, ampliando el equipo a más de 100 trabajadores locales. No encontró una sola ciudad, sino una serie de nueve estratos superpuestos, cada uno destruido y reconstruido sobre los restos del anterior.

En junio de 1873, en la base de una de las murallas, descubrió un brillante objeto de oro: un diadema. Seguidamente halló otro diadema, brazaletes, una copa de oro y un gran recipiente de plata con miles de anillos dorados. Schliemann, convencido, creyó haber encontrado el tesoro del rey Príamo.

Tras su muerte, sus colegas Wilhelm Dörpfeld y arqueólogos de la Universidad de Cincinnati continuaron el trabajo. Determinaron que el llamado "Tesoro de Príamo" pertenecía a una fase anterior, aproximadamente mil años antes de la época homérica, y provenía de la segunda de las ciudades superpuestas.

Historia y fases de Troya

Los arqueólogos sitúan la fundación de Troya en la Edad del Bronce temprana (≈ 3000 a.C.). Su posición estratégica, en la ruta terrestre entre Asia y Europa y en la vía marítima entre el Egeo y el Mar Negro, la convirtió en un próspero centro comercial y en la capital de la región conocida como Troas.

Las distintas fases se describen así:

  • Troya I: una citación fortificada que servía de refugio a los agricultores vecinos.
  • Troya II: ciudad más grande y rica, con intensos intercambios con los micénicos. Fue destruida por un incendio, lo que llevó a Schliemann a confundirla con la Troya homérica.
  • Troya III, IV y V: cada una más extensa que la anterior.
  • Troya VI: poblada y fuertemente influenciada por los micénicos; cayó por un terremoto alrededor del 1300 a.C.
  • Troya VIIa: saqueada y quemada circa 1250 a.C.; la mayoría de los historiadores la identifican como la Troya de Príamo.
  • Troya VIIb: breve ocupación que terminó alrededor del 1100 a.C., seguida de un largo periodo de abandono.
  • Troya VIII: reocupada en el siglo VII a.C. por griegos de Lemnos y renombrada Ílion.
  • Troya IX: ciudad romana que fue abandonada aproximadamente en el año 400 d.C.

La Guerra de Troya

Según Homero, el conflicto comenzó cuando Paris, hijo del rey Príamo, raptó a Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta. Agamenón, hermano de Menelao, reunió una flota de mil barcos y marchó contra Troya. Tras diez años de asedio sin lograr la victoria, Ulises ideó el famoso engaño del caballo de madera: los griegos dejaron el caballo frente a los muros, fingiendo una ofrenda. Los troyanos lo introdujeron en la ciudad; durante la noche, los guerreros griegos ocultos dentro del caballo abrieron las puertas y permitieron la entrada del resto del ejército. Así, los griegos recuperaron a Helena, mataron a Príamo, saquearon la ciudad y la incendiaron.