Historia antigua

La antigua Mesopotamia

En la fértil zona entre los ríos Tigris y Éufrates surgieron, hace unos 6 000 años, ciudades que marcarían el inicio de la civilización. Sus habitantes fueron ingeniosos y lograron descubrimientos decisivos: la invención de la rueda, el arado con hoja de metal y, sobre todo, el desarrollo de la escritura.

Las llanuras aluviales de la región, hoy parte de Irak, eran muy fértiles gracias a las inundaciones primaverales que depositaban una capa rica de limo. Sin embargo, los veranos eran secos y la agricultura dependía de la capacidad de controlar esas aguas. Alrededor del 5000 a.C., los sumerios del sur aprendieron a construir presas, canales y reservorios, lo que les permitió cultivar dátiles, verduras, cebada y trigo y almacenar cosechas para evitar hambrunas.

La irrigación convirtió a Mesopotamia en una tierra de abundancia. La gente pescaba en los ríos, cazaba aves en los pantanos y criaba cerdos, ovejas y cabras. El aumento de la producción generó excedentes, lo que posibilitó la especialización: sacerdotes, administradores, artesanos y comerciantes surgieron como nuevas profesiones, uno de los primeros indicios de civilización.

Los inicios del comercio

La especialización permitió a los artesanos producir bienes intercambiables. Los alfareros sumerios transformaban la arcilla local en vasijas, pesos para telares, herramientas y cuentas decorativas. Los comerciantes viajaban a Anatolia, Siria e India, intercambiando productos mesopotámicos por madera, piedra y metales.

Con la expansión de la red de canales, las ciudades comenzaron a cooperar en su mantenimiento, y la sociedad se volvió más compleja. Al mismo tiempo, los conflictos entre poblados aumentaron; las aldeas se fortificaron con muros altos y, alrededor del 4500 a.C., surgieron algunas de las primeras ciudades del mundo.

La ciudad de Uruk

Uruk, fundada cerca del 4500 a.C., albergaba inicialmente mil habitantes y, para el 3000 a.C., se había convertido en una metrópolis de 100 ha rodeada por nueve kilómetros de muros de ladrillo. Sus templos, dedicados a An (dios del cielo) e Inanna (diosa del amor y la guerra), se erigían sobre plataformas elevadas y estaban decorados con columnas pintadas en negro, rojo y blanco.

En tiempos de guerra, los hombres de Uruk y de otras ciudades formaban ejércitos bajo el mando de jefes llamados lugals, predecesores de los reyes sumerios. Cada ciudad dominaba su entorno, creando pequeños reinos. Las viviendas eran de adobe; los templos, mucho más imponentes, ocupaban una tercera parte de la ciudad y servían tanto como almacenes de cosechas como centros religiosos y comerciales. Los sacerdotes administraban los tributos agrícolas y controlaban el comercio y los canales.

Grandes descubrimientos en Mesopotamia

Alrededor del 4000 a.C., la civilización de Uruk entró en una fase de brillantes innovaciones.

Metalurgia

Los sumerios ya extraían cobre y, para el 3500 a.C., producían bronce (cobre y estaño). Con fundiciones, fabricaban herramientas, adornos y armas. En la misma época, mejoraron el arado al acoplarlo a bueyes y añadirle una hoja de metal, incrementando la productividad agrícola.

La rueda

Entre 3500 y 3200 a.C., inventaron la rueda de alfarero, una mesa giratoria que facilitó el modelado de la arcilla. Unos tres siglos después, la rueda se aplicó a carros de madera tirados por bueyes, permitiendo transportar tres veces más grano que a pie.

Escritura

Alrededor del 3300 a.C., los mesopotámicos crearon la escritura. Los primeros textos eran registros comerciales y listas de productos agrícolas para los templos. Los escribas utilizaban un estilete para marcar tabletas de arcilla húmeda, que luego secaban al sol.

Con el tiempo, los pictogramas evolucionaron a signos cuneiformes fonéticos, capaces de representar sonidos y palabras completas, sentando las bases del alfabeto moderno.

Sellos cilíndricos

Simultáneos a la escritura, los sellos cilíndricos de piedra o marfil mostraban imágenes que, al rodarse sobre arcilla fresca, dejaban impresiones. Se usaban para sellar documentos, vasijas y puertas, indicando la propiedad. Los relieves retrataban escenas cotidianas, mitológicas y heroicas, y su uso se extendió más allá de Mesopotamia.

Zigurat

Las zigurat, enormes estructuras piramidales, servían como plataformas para los templos. Construidas de adobe recubierto con ladrillos cocidos, la más famosa era la dedicada a Marduk en Babilonia, de ocho niveles y una escalera que conducía al santuario superior, donde, según la tradición, descansaba el propio dios.


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