El Renacimiento fue el gran fenómeno cultural, social y político que se desarrolló entre los siglos XV y XVI, marcando una ruptura con los valores de la Edad Media y adoptando una nueva visión de la vida.
Se llamó “Renacimiento” porque se creía que la humanidad había vivido en la oscuridad medieval y que los modelos grecorromanos, considerados los más avanzados, debían revivir y renacer. Por eso, durante los siglos XV y XVI predominó el espíritu greco‑latino.
Causas del Renacimiento
Entre los factores que propiciaron este renacer se encuentran:
- El aumento de los contactos comerciales y culturales con Oriente, fruto de las Cruzadas, y con el Nuevo Mundo, a raíz de los descubrimientos.
- La huida de numerosos eruditos y artistas griegos hacia Europa tras la caída de Constantinopla en 1453.
- La invención de la imprenta, que facilitó la difusión masiva del conocimiento.
- El mecenazgo de príncipes, cardenales y familias adineradas que protegieron a escritores y artistas.
Precursores del Renacimiento
El Renacimiento comenzó a gestarse al final de la Edad Media. Los escritores y pensadores que anticiparon este movimiento son conocidos como precursores. En Italia destacan cuatro figuras:
Dante Alighieri (1265‑1321)
Dante es uno de los poetas más influyentes de la literatura occidental. Su obra maestra, La Divina Comedia, es un extenso poema épico dividido en tres cantos: Infierno (34 cantos), Purgatorio (33 cantos) y Paraíso (33 cantos). Además de su valor artístico, la obra:
- Contribuyó a la consolidación del italiano como lengua literaria.
- Satirizó costumbres y personajes de su tiempo, colocando a varios nobles en los círculos del Infierno.
- Mostró una imaginación desbordante, con descripciones tan vívidas que parecen más reales que oníricas.
Francesco Petrarca (1304‑1374)
Conocido como el “padre del humanismo”, Petrarca fue coronado con laurel en el Capitolio de Roma. Es famoso por sus sonetos dedicados a Laura de Noves, que establecieron el modelo del soneto de 14 versos (dos cuartetos y dos tercetos). También escribió la obra épica África.
Giovanni Boccaccio (1313‑1375)
Boccaccio, autor florentino, se destacó por su estilo ligero y humorístico. Su obra más conocida, El Decamerón, reúne cien cuentos contados por un grupo de jóvenes que se refugian en una villa cerca de Florencia para escapar de la peste.
Giotto di Bondone (1266‑1337)
Giotto es considerado el pintor más importante del final de la Edad Media. Su naturalismo y el uso innovador del color marcaron el paso a la pintura renacentista. Entre sus obras destacan los frescos de la Basílica de San Francisco en Asís y los del Padroniano que narran la vida de la Virgen.
Humanismo renacentista
El pensamiento que guio al Renacimiento fue el humanismo, un movimiento que buscó “humanizar” la cultura europea. Los humanistas criticaron la visión medieval, que consideraban:
- Una filosofía escolástica rígida, limitada a reglas de razonamiento invariables.
- Un arte dominado por la mística y la producción de catedrales y santos.
- Una ciencia estancada en la alquimia y subordinada a la doctrina eclesiástica.
El humanismo propuso:
- Libertar la filosofía de la escolástica para permitir la especulación libre.
- Despojar al arte de la mística y dotarlo de realismo.
- Restaurar la libertad de la ciencia, permitiendo la investigación de cualquier fenómeno, aun cuando contradijera la fe.
Entre los humanistas más destacados se encuentra Erasmo de Rotterdam (1467‑1536), quien difundió estos ideales por toda Europa.