Relaciones económicas entre la Alemania nazi y la URSS
Los lazos económicos entre la Alemania de Hitler y la Unión Soviética comenzaron poco después de que Hitler llegara al poder, pero se intensificaron tras la firma del Pacto Ribbentrop‑Molotov y sus protocolos secretos en 1939, y un acuerdo adicional en 1940.
El “gran padre socialista” como proveedor estratégico
Gracias a estos convenios, la URSS suministró a la Alemania nazi materias primas esenciales que le permitieron sortear el bloqueo naval aliado y lanzar sus campañas en el oeste y en los Balcanes.
Principales entregas soviéticas (1939‑1941)
- Petróleo y derivados: 941,7 mil toneladas
- Cereales: 1.611 mil toneladas
- Mineral de magnesio: 165 mil toneladas
- Fosfatos: 202 mil toneladas
- Cromo: 23,4 mil toneladas
- Otros minerales y productos en varios miles de toneladas
Los envíos se realizaban a través de la Polonia ocupada. Simultáneamente, los soviéticos permitieron que la mercancía destinada a Alemania cruzara sus fronteras por Irán, Afganistán y el Estado títere japonés de Manchukuo.
Rubber y acceso marítimo
Según fuentes, la URSS también actuó como intermediaria, vendiendo a los alemanes caucho de calidad; en total entregó 14,3 mil toneladas.
Además, los soviéticos autorizaron el uso de una base naval al oeste de Murmansk, conocida como la "Base del Norte", y permitieron el paso por la Ruta del Mar del Norte a buques mercantes y corsarios alemanes como el Komet, evitando así la intercepción británica.
Impacto en la producción bélica alemana
El 70 % de la producción alemana de magnesio, cromo y platino provenía de la URSS. La Unión Soviética cubría el 100 % de las importaciones alemanas de centeno, cebada y avena, y suministraba tres cuartas partes del petróleo y del grano, dos tercios del algodón y el 90 % de la madera que necesitaba el Reich.
En consecuencia, no es exagerado afirmar que la expansión alemana en Europa y Grecia se apoyó en gran medida en el combustible y los alimentos soviéticos.