Historia antigua

Mauser T‑Gewehr: la primera arma antitanque de la historia

Mauser T‑Gewehr: la primera arma antitanque de la historia

Contexto histórico

Durante la Primera Guerra Mundial, los tanques británicos y franceses demostraron ser una amenaza devastadora para la infantería alemana. Tras la ofensiva de la Somme en 1916, los aliados introdujeron tanques cada vez más robustos, mientras que el Ejército alemán aún no contaba con una solución eficaz para detenerlos.

Intentos iniciales de contramedida

Al principio, los alemanes intentaron usar balas perforantes reforzadas disparadas desde los fusiles de infantería Mauser de 7,92 mm. Estas municiones resultaron insuficientes contra la armadura de los tanques británicos Mk IV y los modelos franceses, por lo que se necesitaba un arma mucho más potente.

Diseño y producción del T‑Gewehr M1918

En respuesta, Mauser desarrolló el Tankgewehr M1918, un fusil de gran calibre de 13,2 mm especialmente pensado para destruir blindajes. Basado en el famoso fusil G98, el T‑Gewehr entró en producción en mayo de 1918 y, antes del armisticio, se fabricaron aproximadamente 16 000 unidades.

El arma era de un solo disparo, contaba con un sistema de culata móvil y un bipode que mejoraba su estabilidad. Operado por un equipo de dos soldados (tirador y cargador), disparaba cartuchos de 13,2 × 92 mm con núcleo de acero endurecido, alcanzando una velocidad inicial de 785 m/s. Cada cartucho pesaba 51,5 g.

Características técnicas

  • Longitud total: 1,691 mm
  • Peso (con bipode): 18,5 kg
  • Alcance efectivo: hasta 500 m
  • Penetración de acero vertical: 26 mm a 100 m, 23,5 mm a 200 m, 21,5 mm a 400 m y 18 mm a 500 m

Estas cifras superaban con creces el grosor de la armadura de los tanques aliados de la época: el británico Mk IV tenía un máximo de 12 mm, el Mk V de 16 mm y los “Whippet” de 14 mm. Los tanques franceses presentaban blindajes similares, excepto el Saint‑Chamond, cuyo máximo era de 19 mm.

Evaluación en el campo de batalla

Aunque llegó demasiado tarde para influir en el resultado del conflicto, el T‑Gewehr demostró ser un arma eficaz contra la mayoría de los blindajes enemigos, obligando a los diseñadores aliados a reforzar sus escudos en los últimos meses de la guerra.

Mauser T‑Gewehr: la primera arma antitanque de la historia