Una investigación de seis años arroja un sospechoso inesperado
Tras medio siglo sin resolver el caso del traidor de Ana Frank, un equipo de investigadores ha señalado a un notario judío poco conocido: Arnold van den Berg.
El grupo, liderado por el ex agente del FBI Vincent Pancock y compuesto por unos 20 historiadores, criminólogos y expertos en datos, concluye que es "muy probable" que Van den Berg entregara a la familia Frank a los nazis para proteger a su propia familia, según declaró Peter van Tuisk, miembro del equipo, al periódico NBC.
El descubrimiento de la escondite
El 4 de agosto de 1944, después de dos años de ocultamiento, la familia Frank fue descubierta en una casa de Ámsterdam situada junto a un canal. Miep Gies, una de sus ayudantes, salvó el famoso diario de Ana y lo entregó a su padre, Otto Frank, quien lo publicó en 1947, dos años después de que Ana muriera en el campo de concentración de Bergen‑Belsen a los 15 años.
Objetivo de la investigación
El proyecto no busca enjuiciar a nadie, sino esclarecer uno de los mayores enigmas de la Segunda Guerra Mundial en Holanda. Para ello, los investigadores combinaron técnicas de Big Data con una base de datos maestra que incluye listas de colaboradores nazis, informantes, documentos históricos, archivos policiales y pesquisas anteriores.
Metodología y hallazgos
Se visualizó un mapa con decenas de escenarios y posibles ubicaciones de sospechosos, considerando el conocimiento del escondite, motivaciones y oportunidades. Los resultados se publicarán en el libro de la autora canadiense Rosemary Sullivan, The Traitor of Anne Frank, que se lanzará mañana, martes.
Durante décadas se han mencionado numerosos sospechosos, pero nunca antes se habían aplicado técnicas de investigación modernas con tal profundidad para identificar a un posible traidor.
APE‑ME