Contexto histórico
El Imperio romano abandonó Britania alrededor del año 410 d.C., tras casi cuatro siglos de dominio.
La llegada de los anglosajones
Desde el siglo V en adelante, tribus germánicas –anglos, sajones y jutos– comenzaron a asentarse en la isla, ocupando los territorios vacíos dejados por los romanos.
¿Existió un conflicto directo?
No hay evidencia de enfrentamientos directos entre soldados romanos y los primeros colonos anglosajones, ya que la retirada romana precedió a la migración anglosajona. Las tensiones surgieron más tarde, entre los pueblos locales y los recién llegados.