La captura en el río
Kunta Kinte, joven del pueblo, se dirige al río para cortar madera destinada al nuevo tambor comunitario. Allí, un grupo de comerciantes blancos lo atrae con falsos pretextos y lo invita a subir a una de sus embarcaciones.
Sin sospechar la trampa, Kunta sube al bote y es trasladado rápidamente lejos de su hogar, convirtiéndose en esclavo bajo el control de los traficantes.