El mito del blanco y negro
Muchas personas piensan que las casas de estilo Tudor son exclusivamente de colores blanco y negro, pero esa idea es solo una simplificación. Algunas de ellas conservan el entramado de madera al que se rellenan con ladrillos, estuco u otros materiales, lo que produce el típico contraste.
Sin embargo, a lo largo de los siglos la mayoría de estas viviendas fueron rechapadas, encaladas o cubiertas con distintas terminaciones que han homogenizado su aspecto. Por eso, hoy en día es común ver casas Tudor de tonos crema, gris o incluso ladrillo, y no solo del emblemático blanco y negro.