Historia antigua

¿Qué revela la leyenda fundacional sobre la percepción romana de su lugar en el mundo?

El héroe troyano Aeneas y el origen mítico de Roma

Según la tradición, Aeneas, un príncipe de Troya que escapó del asedio y la caída de su ciudad, llegó a la península itálica y, tras varias peripecias, fundó lo que más tarde se convertiría en Roma. Esta versión, popularizada por la Eneida de Virgilio, sitúa a los romanos como herederos directos de la gloriosa civilización troyana, legitimando su cultura y su derecho a gobernar sobre otros pueblos.


Romulo y Remo: los gemelos criados por una loba

Otra capa de la mitología fundadora narra que la ciudad fue establecida por los hermanos gemelos Romulo y Remo, abandonados en el río Tíber y criados por una loba. Este relato subraya la autopercepción de los romanos como un pueblo valiente, guerrero y capaz de superar la adversidad mediante la fuerza y el ingenio.


Significado de la leyenda para la identidad romana

Ambas historias combinan la idea de un destino inevitable (destinatio) con la imagen de un pueblo indómito y ambicioso. Los romanos se veían a sí mismos como los continuadores de una gran tradición (Troyanos) y como conquistadores nacidos para fundar un imperio. Así, la leyenda fundacional sirve como una poderosa herramienta de cohesión social, recordando a cada generación su deber de preservar la grandeza y expandir el poder de Roma.