Los antiguos romanos eran politeístas y veneraban a un amplio panteón de dioses y diosas. Su fe, conocida como Religio Romana o religión romana, se expresaba mediante rituales, ceremonias, sacrificios y festivales que marcaban la vida pública y privada.
Dioses principales del panteón romano
Júpiter: rey de los dioses y señor del cielo.
Juno: reina de los dioses, protectora del matrimonio y la familia.
Marte: dios de la guerra y la valentía.
Venus: diosa del amor, la belleza y la fertilidad.
Apolo: dios de las artes, la música, la poesía y la profecía.
Minerva: diosa de la sabiduría, la artesanía y la estrategia militar.
Baco: dios del vino, la fiesta y el desenfreno.
Diana: diosa de la caza, la naturaleza y la luna.
Plutón: señor del inframundo y guardián de los muertos.
Neptuno: dios del mar, los terremotos y los caballos.
Estos y muchos otros dioses contaban con templos, altares y festividades específicas, y los romanos creían que su favor era esencial para el bienestar del Estado y de la vida cotidiana.