Orígenes del espejo
Los primeros espejos fueron creados por el antiguo Egipto. Estaban hechos de cobre pulido y se utilizaban tanto para el aseo personal como en ceremonias religiosas.
Innovación romana
Posteriormente, los romanos introdujeron los espejos de vidrio soplado. Estos eran mucho más claros que los de cobre y rápidamente se convirtieron en objetos de uso cotidiano.