Historia antigua

¿Cuáles fueron las tendencias efímeras de la moda y la ropa en la década de 1930?

Moda femenina

Vestidos

En la década de 1930 el vestido era la pieza central del armario de la mujer. Se confeccionaba en seda, chiffon o lana y a menudo se decoraba con lentejuelas, perlas o plumas. Entre los estilos más populares estaban el bias‑cut (corte al bies), el vestido cruzado y el vestido de noche.

Faldas

Las faldas se llevaban a la altura de la rodilla o más largas y se combinaban con blusas o suéteres. Los cortes más en boga incluían la falda lápiz, la falda plisada y la falda en forma de A.

Blusas

Las blusas eran esenciales y se fabricaban en seda, chiffon o algodón. Se adornaban con encaje, volantes o lazos. Los modelos preferidos eran la blusa con peplum, la blusa con lazo de gatita (pussy‑bow) y la blusa campesina.

Suéteres

Los suéteres de lana o cachemir, a menudo con trenzas, punto Aran o motivos de Fair Isle, completaban el look. Entre los estilos más comunes estaban el cardigan, el pulóver y el suéter de cuello alto.

Prendas de exterior

Los abrigos, chaquetas, capas y chales de piel eran imprescindibles para el clima de la época. Los abrigos y chaquetas se hacían de lana, cuero o piel y solían llevar cuellos o puños de piel. Las capas, de lana o tejido, se remataban con forro de piel o flecos. Los chales de piel, lujosos, se utilizaban sobre todo en eventos nocturnos.

Accesorios

Los complementos completaban cualquier conjunto. Sombreros de fieltro, paja o tela decorados con plumas, flores o piel; joyería de oro, plata o bisutería con motivos Art Decó; guantes de cuero o piel de cabrito con botones o bordados; y pañuelos de seda, chiffon o lana con estampados florales, geométricos o animales.

Moda masculina

Trajes

El traje era la pieza clave del vestuario del hombre en los años 30. Se confeccionaba en lana, tweed o franela y, con frecuencia, era de tres piezas. Los cortes más habituales eran el traje de un solo botonadura, el de doble botonadura y el esmoquin.

Camisas

Las camisas, de algodón o lino, se planchaban y almidonaban para lograr una apariencia impecable. Los estilos predominantes incluían la camisa blanca de vestir, la camisa a rayas y la camisa a cuadros.

Corbatas

Las corbatas completaban el atuendo masculino. Entre los modelos más populares estaban la corbata de cuatro nudos (four‑in‑hand), la corbata de lazo y la corbata de punto.

Suéteres

Al igual que en la moda femenina, los suéteres de lana o cachemir, con trenzas o patrones de Fair Isle, eran muy usados. Los estilos preferidos eran el cardigan, el pulóver y el suéter de cuello alto.

Abrazos exteriores

Los abrigos eran esenciales para el clima de la década. Los tipos más comunes eran el abrigo largo, el pea coat y el trench coat. El abrigo largo se hacía de lana o cuero y a menudo llevaba cuellos o puños de piel; el pea coat, de lana azul marino, se distinguía por sus botones dorados; y el trench coat, de algodón caqui, se ceñía con cinturón y solía presentar charreteras en los hombros.