En la Edad Media los miembros de los gremios acumulaban una serie de bienes y recursos que les permitían ejercer su oficio con independencia y prestigio. A continuación se describen los principales elementos que formaban parte del patrimonio gremial.
1. Herramientas y equipamiento
Los artesanos disponían de los instrumentos necesarios para su trabajo, como martillos, cinceles, sierras, tornos, telares o cualquier herramienta especializada según su oficio.
2. Materias primas
Compraban y almacenaban los materiales básicos de su actividad. Por ejemplo, un herrero tenía hierro y carbón; un tejedor poseía lana, algodón o lino.
3. Talleres
Muchos gremistas eran propietarios o arrendatarios de talleres equipados con sus herramientas y espacio para la producción.
4. Secretos y técnicas comerciales
El conocimiento especializado y los métodos transmitidos de generación en generación constituían un activo valioso, protegido por la normativa interna del gremio.
5. Membresía y derechos gremiales
Ser miembro del gremio otorgaba acceso a recursos comunes, protección frente a competidores externos y oportunidades de networking con otros artesanos.
6. Aprendices y oficiales
Los maestros supervisaban a aprendices y oficiales, a quienes proporcionaban alojamiento, alimentación y formación práctica.
7. Productos terminados
Los artesanos eran dueños de los bienes fabricados, ya fueran muebles, vestimentas, joyería, objetos de metal u otros productos de su oficio.