En la Grecia antigua, cada aldea o pequeña polis estaba gobernada por un archón, un magistrado electo que ejercía su cargo durante un año.
Los tres archones
- Archón epónimo: su nombre se utilizaba para designar el año en curso.
- Archón basileus: se encargaba de los asuntos religiosos y de los ritos sagrados.
- Archón polemarco: responsable de la organización militar y de la defensa de la comunidad.
Estos tres cargos garantizaban la administración civil, la supervisión de la vida religiosa y la protección militar de la aldea.