En la América colonial, se exigía a los niños seguir normas de etiqueta muy estrictas, como muestra de respeto hacia los mayores y de su buena educación y posición social.
Principales modales
1. Respeto a la autoridad
Los niños debían obedecer a padres, maestros y sirvientes, dirigirse a los adultos con títulos apropiados y mostrar deferencia a sus opiniones y autoridad.
2. Modales en la mesa
Durante las comidas se les enseñaba a sentarse erguido, mantener los codos fuera de la mesa, esperar a ser servidos, pedir permiso para levantarse y agradecer antes y después de comer.
3. Saludos
Al encontrarse con adultos o desconocidos, los niños ofrecían saludos formales, usando “Señor” o “Señora”, y a menudo se inclinaban o hacían una reverencia como señal de respeto.
4. Silencio
Se esperaba que permanecieran callados, evitando interrumpir conversaciones adultas y hablando solo cuando se les dirigía la palabra.
5. Modestia
Hombres y mujeres vestían de forma recatada y se comportaban conforme a los roles de género establecidos por la sociedad.
6. Cortesía con extraños
Los niños debían ser amables con personas desconocidas y ofrecer ayuda cuando fuera necesario.
7. Autocontrol
Se les enseñaba a controlar sus emociones, evitar rabietas y abstenerse de conductas ruidosas o disruptivas.
8. Pedir disculpas
Si cometían un error o ofendían a alguien, debían disculparse de inmediato y con sinceridad.
9. Etiqueta religiosa
En los servicios religiosos se requería una actitud respetuosa, escuchar atentamente y comportarse adecuadamente durante oraciones y ceremonias.
10. Lenguaje apropiado
Los niños tenían que usar un lenguaje respetuoso, evitando groserías, insultos y cualquier forma de discurso despectivo.
Estos modales se consideraban esenciales para formar el carácter, inculcar disciplina y preparar a los niños para sus futuros roles en la sociedad. Aunque hoy puedan parecer excesivamente formales, reflejaban las expectativas sociales y culturales de la época.