Lealtad al trono británico
Antes de 1760 la mayoría de los colonos mostraba una lealtad y respeto profundos hacia la Corona británica. Las colonias se consideraban una extensión de Gran Bretaña y sus habitantes se sentían orgullosos de ser súbditos del rey.
Miraban a la metrópolis en busca de guía y protección, y apreciaban los beneficios de formar parte del Imperio.
Tensiones latentes
Sin embargo, no faltaban los roces. Las políticas del Parlamento, percibidas a menudo como injustas u opresivas, generaban frustración entre los colonos. Aun así, la mayoría de los conflictos se resolvían de manera pacífica y la lealtad al monarca se mantenía.
El cambio en la década de 1760
A partir de los años 60, el gobierno británico empezó a imponer nuevos impuestos y regulaciones. Estas medidas fueron vistas como violaciones de los derechos coloniales, provocando descontento creciente y disturbios.
El descontento culminó en 1776, cuando las colonias declararon su independencia y se desencadenó la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.