Moda femenina
1. Crinolinas
En la mitad de los años 1850 alcanzó su apogeo la era de la crinolina. Se trataba de enaguas con aros voluminosos que daban a los vestidos una silueta de campana, esencial para lograr la figura deseada.
2. Vestidos
Los vestidos eran de falda amplia y longitud hasta el suelo, con corsés ajustados y cintura baja. Se confeccionaban con telas lujosas como seda, terciopelo y satén.
3. Mangas
Las mangas variaban entre puff, balón y la famosa "manga de cordero" (ancha en el hombro y afinada hacia la muñeca).
4. Cuellos
Los escotes solían ser altos y recatados, adornados con encajes, cintas y volantes.
5. Adornos
Los vestidos estaban decorados con delicados ribetes: volantes, frunces, lazos y pasemientos (trenzas y cordones decorativos).
6. Accesorios
Las mujeres llevaban bonetes o sombreros muy ornamentados, guantes, parasoles y chales. La joyería era sutil: broches, pendientes y collares finos.
Moda masculina
1. Trajes a medida
Los trajes constaban de chaqueta de cuello alto, chaleco a juego y pantalones. La chaqueta, generalmente cruzada y estilo frac, llegaba justo bajo la cadera.
2. Pantalones
Los pantalones eran de longitud completa, rectos y ligeramente afinados en el tobillo, sujetados con tirantes y confeccionados en lana, a menudo tweed.
3. Camisas
Camisas blancas de lino con cuellos altos y puños almidonados.
4. Chalecos
Los chalecos, o levitas, eran imprescindibles bajo la chaqueta, aportando color y textura mediante telas contrastantes.
5. Corbatas y ascots
Las corbatas, anudadas en nudos elaborados, eran la principal forma de vestir el cuello. Los ascots, largas y anchas como bufandas, también estaban de moda.
6. Sombreros
Para ocasiones formales se prefería el sombrero de copa; el bombín era más habitual en contextos informales.
7. Calzado
Zapatos o botas de cuero con tacón bajo y punta cuadrada.
8. Accesorios
Relojes de bolsillo, bastones de paseo y guantes completaban el atuendo.
Es importante destacar que la moda de esta época estaba fuertemente marcada por la clase social: la aristocracia mostraba prendas más elaboradas y costosas, mientras que la clase trabajadora optaba por vestimentas más simples y funcionales.