Origen etimológico
La palabra española jarabe proviene del inglés syrup, cuyo origen se remonta al árabe sharāb, que significa “bebida”.
Del árabe, el término pasó al latín como sirupus y de allí al inglés medieval syrup. Con el tiempo, el inglés influyó en el español, adoptando la forma jarabe para referirse a líquidos dulces y medicinales.