En la antigüedad, los condones se fabricaban con una variedad de materiales naturales que ofrecían una barrera contra el embarazo y las infecciones de transmisión sexual.
Membranas animales
Se utilizaban intestinos o vejigas de animales como ovejas o cabras. Después de limpiarlos, se ablandaban, se moldeaban y se dejaban secar para obtener una funda protectora.
Lino
El lino, una fibra resistente obtenida del cáñamo, se empleaba para crear condones flexibles. En algunos casos, se recubrían con aceites, cera o resinas para mejorar su durabilidad y efectividad.
Cuero
El cuero delgado, generalmente de cabra o oveja, se estiraba y se cortaba en forma cónica. Estos condones podían reutilizarse si se lavaban y cuidaban adecuadamente.
Cuerno y caparazón de tortuga
Existen registros de condones fabricados a partir de cuerno animal o caparazones de tortuga. Eran piezas artesanales, más costosas y menos accesibles que los demás materiales.
Seda
La seda, aunque delicada, era lo suficientemente fuerte para producir condones de lujo. Su uso estaba reservado principalmente a las clases altas.
Hoy en día, los condones se elaboran con látex, poliuretano o nitrilo y deben cumplir estrictas normas de seguridad, comodidad y eficacia para la anticoncepción y la prevención de enfermedades de transmisión sexual.