Contexto en la Odisea
En el Libro I de la Odisea de Homero, Atenea no se "disfraza" de Mentes en el sentido de ocultarse, sino que asume su forma humana para interactuar con Telémaco. Elige la apariencia de Mentes, un viejo amigo de Odiseo, con el objetivo de aconsejar y animar al hijo del rey.
Tras la conversación, Atenea revela su verdadera identidad como diosa en los Libros I, III y IV, dejando claro que su intervención estaba guiada por la sabiduría divina y no por un simple engaño.