La rutina diaria de un campesino del Imperio Inca variaba según la estación y la comunidad, pero generalmente combinaba labores agrícolas, trabajo comunal y ceremonias religiosas.
Desarrollo típico del día
1. Madrugada
Se despertaba antes del amanecer, desayunaba modestamente y atendía a los animales domésticos, como llamas o alpacas.
2. Trabajo en el campo
Se dirigía a las terrazas para preparar la tierra, sembrar, deshierbar o cosechar, aplicando técnicas incaicas como la terraza, la rotación de cultivos y la irrigación.
3. Irrigación
Controlaba y mantenía los canales de riego, asegurándose de que los cultivos recibieran la cantidad adecuada de agua.
4. Construcción y mantenimiento de terrazas
Reparaba o ampliaba las terrazas para evitar la erosión y crear más superficie cultivable.
5. Cosecha
Cuando los cultivos estaban maduros, los recogía con hoces y cestos, cosechando papas, maíz, quinoa, habas y ajíes.
6. Almacenamiento
Guardaba los granos en graneros o depósitos especiales para preservarlos hasta la próxima temporada.
7. Trabajo comunal (mita)
Participaba en proyectos colectivos, como la construcción de caminos, puentes o edificios públicos, una práctica esencial en la sociedad inca.
8. Ceremonias religiosas
Asistía a ofrendas y festividades vinculadas al ciclo agrícola, rindiendo tributo a los dioses para asegurar buenas cosechas.
9. Preparación de la comida
Regresaba a casa y cocinaba platos con los productos cosechados, aprovechando la variedad de tubérculos, granos y verduras.
10. Tarde y convivencia
Pasaba tiempo con la familia y la comunidad, disfrutando de música, bailes o relatos tradicionales.
11. Descanso
Se retiraba a dormir, listo para repetir la jornada al día siguiente.