Los incas fueron pioneros en agricultura, desarrollando técnicas que les permitieron cultivar en los escarpados Andes.
Terrazas
Construían terrazas en las laderas, creando superficies planas que reducen la erosión y retienen el agua.
Camas elevadas
Utilizaban camas elevadas, montículos de tierra que mejoraban el drenaje y la aireación del suelo.
Irrigación
Diseñaron un complejo sistema de canales, acueductos y reservorios para llevar agua de las alturas hasta los campos.
Protección contra heladas
Empleaban muros alrededor de los cultivos y seleccionaban variedades resistentes al frío para evitar daños por heladas.
Rotación de cultivos
Practicaban la rotación, lo que enriquecía la fertilidad del suelo y disminuía plagas y enfermedades.
Almacenamiento
Secaban y congelaban los productos, técnicas que les permitían conservar alimentos por largos períodos.
Estas innovaciones permitieron a los incas sustentar una civilización floreciente durante siglos en un entorno extremadamente desafiante.