Construcción y materiales
Las viviendas de Çatalhöyük se edificaban con ladrillos de barro cocido y, en su mayoría, tenían una forma rectangular.
Diseño interior
El techo era plano y se accedía a las casas a través de una abertura en el mismo, que también servía como única fuente de luz y ventilación, ya que no existían ventanas.
Los suelos estaban recubiertos con una capa de yeso que, a menudo, se decoraba con pinturas murales o relieves tallados.
Distribución y vecindario
Las casas estaban muy próximas entre sí, compartiendo paredes comunes, lo que generaba un tejido urbano continuo y denso.
Uso multifuncional
Además de ser espacios habitables, servían como almacenes; en su interior se conservaban grandes vasijas de cerámica con alimentos y otros suministros.
Estos hogares eran el núcleo de la vida social y económica del asentamiento: allí se vivía, trabajaba, almacenaba y la comunidad se reunía para intercambiar ideas y celebrar.