Marlon Brando en El Padrino de Francis Ford Coppola (1972) • DR
Las películas sobre la mafia forman casi un subgénero propio del cine. Son los directores estadounidenses, muchos de origen italiano, los que han creado las obras más emblemáticas. El imaginario mafioso que ha conquistado al mundo gracias a la distribución global del cine de Hollywood se basa en gran medida en estas producciones, que naturalmente ponen el foco en la mafia de los Estados Unidos.
Paranoia sórdida en Scorsese
Martin Scorsese, cineasta de raíces sicilianas, ha explorado este universo en repetidas ocasiones. En Goodfellas (1990), Casino (1995) y The Departed (ganadora del Oscar a la mejor película en 2007), sitúa la trama dentro del crudo mundo del crimen organizado. Figuran con frecuencia actores como Robert De Niro, también de origen italiano. Las películas de Scorsese destacan por mostrar la atmósfera sucia y a menudo paranoica en la que viven los mafiosos, dificultando que el espectador llegue a identificarse con ellos.
El fresco elegante de Coppola
Por el contrario, Francis Ford Coppola otorga a la familia Corleone una mezcla de violencia, elegancia, misterio, lujo y un cierto sentido del honor. Su famosa trilogía El Padrino (1972, 1974, 1990) se centra en una de las familias mafiosas más influyentes de la Nueva York de la posguerra, con interpretaciones memorables de Al Pacino y Marlon Brando. El primer film es considerado por la crítica una obra maestra; Stanley Kubrick lo describió como “sin duda la mejor película jamás realizada” en la historia del séptimo arte.
El éxito de Gomorra
El libro del periodista italiano Roberto Saviano, Gomorra, basado en una investigación sobre la Camorra napolitana, dio origen a la película de Matteo Garrone (2008), que retrata la mafia sin romanticismo alguno. Esa obra también inspiró la serie Gomorra (4 temporadas, 2014‑2019), cuyo tono más crudo sumerge al espectador en la cotidianidad de los criminales, logrando un gran éxito tanto en Italia como a nivel internacional.