Casas de tablones
Los Nooksack vivían en amplias casas de tablones construidas con cedro. Estas estructuras, de forma rectangular, podían alcanzar hasta 30 m de largo por 15 m de ancho.
El armazón se formaba con vigas macizas de cedro, recubiertas por tablones del mismo material. El techo, también de tablones de cedro, tenía una pendiente que facilitaba el desagüe de la lluvia. El suelo estaba cubierto con esteras de corteza de cedro o pieles de animales.
Distribución interior
El interior se dividía en varias áreas: un salón principal en el centro, utilizado para comer, socializar y bailar; una zona de dormitorios situada en la parte trasera, con cuartos separados para cada familia; y un área de cocina cerca de la entrada, destinada a la preparación de alimentos.
Adaptación al clima
Estas casas estaban perfectamente adaptadas al clima del noroeste del Pacífico: proporcionaban calor y sequedad en invierno y frescura y ventilación en verano. Además, su robustez les permitía resistir los fuertes vientos y las intensas lluvias de la región.