Los túmulos anglosajones
En la época anglosajona, los lugares de enterramiento de personas importantes se conocían como túmulos o barrows. Se trataba de montículos de tierra y piedra construidos sobre la sepultura.
Características principales
- Se erigían sobre terrenos elevados para destacar su presencia.
- Frecuentemente rodeados de fosos o vallas que delimitaban el espacio sagrado.
- El tamaño variaba según la relevancia del difunto: algunos alcanzaban apenas unos metros de altura, mientras que otros superaban los 30 m.
Estos monumentos albergaban los restos de reyes, reinas y miembros de la alta nobleza, y servían tanto como sepultura como símbolo de poder y memoria.