Origen de los gladiadores
La tradición de los combates de gladiadores nació en la República romana, aunque sus raíces se remontan a las prácticas funerarias de los etruscos. En esas ceremonias, los familiares de personas influyentes organizaban luchas entre hombres para honrar al difunto mediante el derramamiento de sangre.
Con el tiempo, los romanos adoptaron y adaptaron este ritual, transformándolo en un espectáculo público que llegó a ser una de las formas de entretenimiento más populares del Imperio.