Interpretación de la frase de Livio
Cuando el historiador romano Livio escribe que la ubicación de Roma fue elegida por dioses y hombres, pretende transmitir que el origen y la posterior preeminencia de la ciudad no fueron fruto del azar, sino el resultado de una providencia divina combinada con la ingeniosidad humana.
Roma se sitúa en una posición estratégica de la península itálica: controla rutas comerciales, dispone de fértiles llanuras, colinas defensivas y acceso a recursos naturales. Estas ventajas la convierten en el lugar idóneo para el surgimiento de una gran civilización.
Según Livio, los dioses percibieron ese potencial y guiaron a los primeros romanos para que se asentaran allí. Al mismo tiempo, los propios romanos demostraron sabiduría, coraje y habilidad política, aprovechando y ampliando esas ventajas naturales.
Así, la combinación de favor divino y esfuerzo humano, según Livio, explica la grandeza que alcanzó Roma.