Las ciudades mesopotámicas se distinguían por una serie de elementos estructurales y sociales que definían su vida urbana.
1. Murallas
Construidas con ladrillos de barro cocido, las gruesas y altas murallas rodeaban la ciudad, protegiéndola de invasores y actuando como disuasión contra el crimen.
2. Templos
El edificio más importante era el templo, dedicado al dios o diosa patrona de la urbe. Allí se realizaban ceremonias religiosas y festividades.
3. Palacios
Residencia del gobernante, el palacio solía situarse cerca del templo y se decoraba con elaboradas obras de arte y esculturas.
4. Viviendas
Las casas de los ciudadanos comunes se encontraban en los barrios residenciales. Eran de ladrillo de barro y, por lo general, contaban con un patio central.
5. Calles
Las vías urbanas eran estrechas y sinuosas, a menudo sin pavimentar, lo que las hacía polvorientas o embarradas según la temporada.
6. Canales y ríos
Muchas ciudades se asentaban junto a ríos o canales, que suministraban agua para beber, irrigar los campos y facilitar el transporte.
7. Mercados
Situados en los distritos comerciales, los mercados eran el centro de intercambio de bienes y servicios.