El Antiguo Egipto estaba protegido por diversas barreras naturales que definían sus fronteras y dificultaban las invasiones. Las tres más significativas fueron:
1. El río Nilo
El Nilo era la arteria vital de Egipto: suministraba agua potable, regaba los campos y servía como vía de transporte. Además, actuaba como una frontera natural que dificultaba la incursión de enemigos desde el sur y el oeste.
2. El desierto oriental
Al este, el desierto oriental formaba una barrera inhóspita de terreno accidentado y montañas, lo que complicaba el paso de ejércitos procedentes de Asia y el Levante.
3. El desierto occidental
Al oeste, el desierto occidental, con sus extensas dunas de arena y escasas oasis, impedía el avance de fuerzas provenientes de África subsahariana.