Marco legal de la expresión
En la antigua Mesopotamia existían normas que regulaban lo que se podía decir, aunque no había una legislación explícita que garantizara la libertad de expresión tal como la entendemos hoy.
Código de Ur‑Nammu (c. 2100 a.C.)
Este código establecía sanciones para quien difamara o hiciera acusaciones falsas. Así, la difamación era considerada un delito punible.
Código de Hammurabi (c. 1750 a.C.)
También contenía disposiciones que protegían la veracidad de las acusaciones. Si alguien acusaba a otra persona sin poder presentar pruebas, el acusador era penalizado.
Aplicación y limitaciones
Aunque estas leyes existían, en la práctica no siempre se respetaban. Cuando el poder político se sentía amenazado, las autoridades podían ignorar las normas y castigar a quienes expresaran críticas al gobierno.
En resumen, Mesopotamia contaba con normas que limitaban la calumnia y promovían la prueba en las acusaciones, pero no garantizaba una libertad de expresión plena.