Historia antigua

La Guerra de la Fantasía: cómo el pequeño Portugal venció a franceses y españoles

Contexto histórico

Al inicio de la Guerra de los Siete Años Portugal se declaró neutral. Sin embargo, la presencia de la flota británica en sus aguas territoriales irritó a Francia y España, que en 1762 lanzaron una invasión española.

Los monarcas franceses y españoles consideraban al ejército portugués totalmente incapaz de resistir. Esa percepción habría sido casi cierta si no fuera por la llegada del mariscal británico William, conde y gobernador del pequeño estado alemán de Schauburg‑Lippe‑Bückeburg.

El papel de William von Lippe

William se había destacado en el frente occidental durante los primeros años de la guerra, especialmente en la batalla de Minden, y era reconocido como un maestro de la defensa. Cuando llegó a Portugal, el ejército de infantería constaba de 20 regimientos (SP). El 20 de abril de 1762 se formaron tres regimientos más, y poco después otros tres procedentes de las divisiones de Porto, Chávez y Braganza, elevando el número total a 26 regimientos, con una fuerza teórica de unos 40 000 hombres. En junio se añadió un regimiento suizo, llegando a una cifra teórica de 41 620.

En la práctica, la plantilla era mucho menor. Para compensar, se reclutó masivamente a hombres sin entrenamiento, lo que redujo drásticamente su valor combativo. En agosto de 1762 von Lippe había logrado reunir sólo 18 batallones y cuatro regimientos de caballería, sumando 5 582 soldados.

Reorganización al estilo británico

Von Lippe adoptó el modelo organizativo británico creando regimientos de un solo batallón. Cada SP, que antes tenía dos batallones de 14 compañías de 55 hombres cada una, pasó a contar con una estructura de 250 hombres por batallón, con una pequeña guarnición de oficiales y suboficiales. Los uniformes eran azules, con sombreros de tricot negro, botas altas negras y una espada corta de filo único. Cada soldado llevaba su cartucho en una funda de cuero blanco colgando del hombro izquierdo y la espada y bayoneta en un cinturón de cuero blanco.

Entrenamiento y tácticas

Inicialmente la infantería portuguesa se entrenaba al estilo franco‑español, pero bajo la dirección de von Lippe se adoptó el sistema prusiano‑británico, más efectivo contra los invasores.

Las tres invasiones de 1762

Primera invasión: Un ejército español de 22 000 hombres bajo el marqués de Sarria cruzó el noreste de Portugal, tomó la fortaleza de Miranda y avanzó sin mucha resistencia hacia Oporto. La población y las pequeñas fuerzas locales comenzaron a hostigarles, cortando sus líneas de suministro. Aproximadamente 8 000 españoles murieron y los supervivientes huyeron desorganizados.

En respuesta, una expedición británica de 7 000 soldados desembarcó en Portugal. Con ellos y 8 000 soldados portugueses seleccionados, von Lippe enfrentó a 30 000 españoles bajo el conde de Aranda y a 12 000 franceses bajo el príncipe de Beauvaux.

Segunda invasión: Las fuerzas combinadas franco‑españolas iniciaron una ofensiva en el centro del país, pero fueron contenidas frente a la línea defensiva del Tajo. Von Lippe utilizó tácticas de tierra quemada y guerrilla para cortar sus rutas de comunicación. Un rumor sobre la llegada de 20 000 británicos reforzó la presión psicológica sobre los invasores, que cambiaron de objetivo. Aprovechando la confusión, von Lippe contraatacó y infligió bajas devastadoras, con más de 12 000 prisioneros.

Tercera invasión: De menor escala, siguió el mismo patrón de fracaso y retirada.

Legado

Von Lippe permaneció en Portugal casi hasta su muerte en 1777, reorganizando el ejército portugués desde sus cimientos y dejando una huella duradera en la defensa del país.

La Guerra de la Fantasía: cómo el pequeño Portugal venció a franceses y españoles
La Guerra de la Fantasía: cómo el pequeño Portugal venció a franceses y españoles