El Imperio Romano conquistó gran parte de Britania entre los siglos I y II d.C., y Gales formó parte de esa expansión. Los romanos establecieron fuertes, carreteras y explotaciones mineras (destacando la extracción de oro en Dolaucothi), dejando una huella duradera en la cultura y la historia galesas.
Eventos clave del dominio romano en Gales
- AD 43: El emperador Claudio inicia la invasión de Britania, abriendo el camino hacia el territorio que hoy es Gales.
- AD 78: Las legiones romanas derrotan a los siluros, una tribu celta que habitaba el sur de Gales.
- AD 80: Se funda el fuerte de Isca Augusta en Caerleon, que llegará a ser la capital militar de la Britania romana en Gales.
- AD 120: Construcción de la vía que une Caerleon con Segontium, otro importante fuerte situado en Gwynedd.
- AD 380: Ante la creciente presión de los pueblos germánicos, los romanos abandonan sus fortificaciones en Gales y se retiran de Britania.
Durante aproximadamente cuatro siglos, la presencia romana influyó en la arquitectura, la organización territorial y la economía de Gales, cuyas huellas aún se pueden observar en sitios arqueológicos y en la toponimia local.