Función de los acueductos en la Roma antigua
Los acueductos romanos estaban diseñados para transportar agua desde fuentes lejanas hasta las ciudades, abasteciendo los baños públicos, fuentes, inodoros y viviendas privadas. Gracias a esta infraestructura, se garantizaba un suministro constante y una adecuada higiene urbana.
Este sistema de suministro y saneamiento fue esencial para el crecimiento y la prosperidad de las urbes romanas, permitiendo la expansión de la población y el desarrollo de complejas redes de servicios públicos.