Los puritanos y los peregrinos fueron grupos religiosos que emigraron a América del Norte en el siglo XVII. Ambos formaban parte del protestantismo y consideraban la Biblia como la única autoridad espiritual, pero sus doctrinas sobre la adoración y la salvación diferían significativamente.
Los puritanos
Los puritanos abrazaron una variante estricta del protestantismo conocida como calvinismo. Según esta doctrina, Dios ha predestinado a algunas personas para la salvación y a otras para la condenación. Además, sostenían que la salvación no se logra mediante buenas obras, sino únicamente por la gracia divina.
Los peregrinos
Los peregrinos también eran protestantes, pero no se identificaban como calvinistas. Creían que cualquier individuo podía alcanzar la salvación y que esta podía obtenerse al vivir de acuerdo con los mandatos de Dios, es decir, mediante la obediencia a sus enseñanzas.
Conclusión
En resumen, aunque puritanos y peregrinos compartían una fe protestante y la convicción de la autoridad bíblica, sus perspectivas sobre cómo acercarse a Dios y obtener la salvación eran distintas.