Cerveza
La cerveza era la bebida alcohólica más extendida en la antigua Mesopotamia. Se elaboraba a partir de cebada y dátiles, y a menudo se aromatizaba con especias y hierbas. Se consumía en grandes cantidades y formaba parte de ceremonias religiosas y festividades.
Vino
El vino también se producía, aunque era menos frecuente que la cerveza. Se obtenía de uvas y su consumo estaba reservado principalmente a la élite y las clases altas.
Leche
La leche ocupaba un lugar importante en la dieta mesopotámica. Se bebía fresca o fermentada y se utilizaba para elaborar queso, yogur y mantequilla.
Agua
El agua era la bebida esencial para la vida cotidiana. Provenía de ríos, lagos y pozos, y se almacenaba en grandes ánforas o cisternas.
Zumos de fruta
Se consumían zumos elaborados con frutas como la uva, la granada y el dátil.
Tés herbales
Los tés se preparaban con hierbas como la menta, la manzanilla y la lavanda, y se les atribuían propiedades medicinales para tratar diversas dolencias.