Diseño y desarrollo
El Fokker D.R.I fue concebido por Reinhold Platz, quien se inspiró en el triplano británico Sopwith para crear un caza extremadamente ágil. La idea central era reducir al máximo la superficie alar y el espesor de la cuerda, lo que favoreció la maniobrabilidad.
Motor y rendimiento
El avión estaba propulsado por un motor Oberursel Ur II de 110 hp, una copia alemana del motor francés Le Rhone. Su peso total de combate era apenas 586 kg. Alcanzaba una velocidad máxima de 185 km/h a baja altitud y 166 km/h a mayor altura, pero compensaba la falta de velocidad con una excelente tasa de ascenso y la capacidad de operar hasta 6 100 m.
Armamento
El D.R.I llevaba dos ametralladoras de 7,92 mm, lo que le daba suficiente potencia de fuego para los combates de la época.
Servicio y pilotos destacados
En agosto de 1917 el famoso Barón Rojo, Manfred von Richthofen, evaluó el triplano y quedó impresionado por su agilidad y su rapidez de ascenso, incorporándolo a su unidad. En total se fabricaron 320 ejemplares, que permanecieron en activo hasta junio de 1918.
Entre los ases que lo pilotaron destacan Richthofen (80 derribos) y Werner Foss (48 derribos). En su último combate, Foss sostuvo un duelo solitario contra un escuadrón completo de cazas británicos; su triplano maniobraba con tanta facilidad que fueron necesarios ocho aviones enemigos para abatirlo.
Problemas estructurales y legado
Desde el inicio, el ala superior del D.R.I mostró debilidades estructurales que limitaban su vida operativa. Aun así, junto al Albatros, se convirtió en uno de los símbolos del “Circo Volador” de Richthofen.