Respuesta
Durante la Edad Media la mayoría de los pueblos evitaban escribir en su propia lengua vernácula. En su lugar, utilizaban el latín, la lengua oficial de la Iglesia y de la élite educada.
El latín se consideraba el idioma del saber, la ciencia y la cultura, mientras que las lenguas habladas cotidianas eran percibidas como vulgares e indignas de documentos serios.
Por eso, la escritura oficial, los manuscritos religiosos, legales y académicos se redactaban casi exclusivamente en latín, relegando a los idiomas locales al uso oral y a textos informales.