1. Siervos y obligaciones laborales
En muchas regiones los campesinos eran siervos, es decir, estaban legalmente vinculados a la tierra y no podían abandonarla sin el permiso del señor.
Debían prestar un número determinado de días a la semana trabajando en las tierras del señor, lo que se conocía como corvea o servicio de obra.
2. Rentas y tributos feudales
Los campesinos pagaban rentas al señor, normalmente una parte de su producción agrícola (un porcentaje de la cosecha o del ganado).
También podían estar sujetos a talla (cargos adicionales) y al chevage, una tasa per cápita que cada familia debía abonar.
3. Obligaciones legales y judiciales
Se requería la asistencia de los campesinos a la corte del señor, donde podían servir como testigos o prestar juramento.
En caso de infracciones o disputas, estaban obligados a pagar multas y tasas establecidas por la autoridad feudal.
4. Servicio militar
En determinadas circunstancias los campesinos tenían que colaborar en la defensa del territorio del señor o realizar guardias.
5. Restricciones de movilidad
Estaban atados a la tierra y no podían abandonar el señorío sin autorización, ya que se les consideraba parte de la propiedad del señor.
6. Donaciones y ofrendas
Con frecuencia entregaban una porción de su cosecha como diezmos o primeros frutos al señor, a la iglesia o al monasterio.
También podían ofrecer regalos ocasionales como muestra de respeto o gratitud.
Es importante señalar que estas responsabilidades variaban según la región, la época y el tipo de feudalismo, y que la carga de los señores cambió con el tiempo por factores económicos, legales y sociales.