Objetivo principal de la Ley de Derechos Civiles de 1968
La Ley de Derechos Civiles de 1968, también conocida como la Ley Fair Housing, se promulgó para proteger a las personas contra la discriminación en el ámbito de la vivienda.
Prohibición de la discriminación
La normativa establece que es ilegal negar la venta o el alquiler de una vivienda por motivos de raza, color, religión, sexo u origen nacional.
Publicidad y preferencias
Asimismo, la ley prohíbe cualquier anuncio que indique preferencia o exclusión basada en esas mismas características protegidas. De esta forma se busca garantizar igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos al buscar un hogar.