Los mayas desarrollaron varios métodos para registrar y transmitir su pasado, combinando escritura, arquitectura, libros y tradición oral.
Escritura jeroglífica
Un sistema complejo de más de 800 glifos que se grababa en monumentos de piedra, cerámica y códices (libros hechos de papel de corteza).
Inscripciones monumentales
Stelas, altares y otros monumentos tallados con datos históricos, genealógicos y calendáricos, relatando linajes de gobernantes, conquistas y eventos importantes.
Manuscritos códices
Los mayas producían códices; solo han sobrevivido cuatro: el de Dresden, Madrid, París y Grolier. Estos documentos revelan su religión, astronomía, sistemas calendáricos e historia.
Tradiciones orales
La transmisión oral, a través de cantos, relatos y ceremonias, permitió que el conocimiento histórico pasara de generación en generación.
Evidencia arqueológica
Excavaciones y el estudio de artefactos, arquitectura y restos materiales aportan valiosa información sobre la cultura y el estilo de vida maya.
Registros coloniales
Tras la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, fuentes coloniales como el Popol Vuh, mito de la creación maya, conservan fragmentos de su historia.