Los mitos de la creación griega y nórdica, aunque provienen de tradiciones distintas, presentan varias semejanzas sorprendentes.
1. Estado primitivo de caos
Ambas narraciones parten de un caos informe, una condición sin orden ni forma que precede a la creación.
2. Surgimiento del orden
Del caos emergen los dioses y el mundo ordenado. En Grecia, los dioses nacen y estructuran el cosmos; en la tradición nórdica, el gigante Ymir es desmembrado y sus partes forman la tierra, el cielo y los mares.
3. Deidades antropomórficas
Los dioses poseen rasgos humanos: emociones, rivalidades y deseos, lo que los hace accesibles y similares en ambas mitologías.
4. Elementos cosmogónicos
Los relatos incluyen elementos naturales fundamentales. La cosmogonía griega menciona la tierra, el cielo, el agua y lugares como el Tártaro y el Olimpo; la nórdica destaca el árbol Yggdrasil y los nueve mundos.
5. Procreación divina
Los dioses engendran a otros dioses y criaturas, ampliando la genealogía divina en ambos sistemas.
6. Figuras heroicas
Héroes como Hércules y Perseo en Grecia, y Odín, Thor y Loki en la tradición nórdica, juegan papeles esenciales en la configuración y defensa del cosmos.
7. Naturaleza cíclica
Ambos mitos incorporan ciclos de destrucción y renacimiento. En Grecia se alude a sucesivos ciclos de cataclismo; en la mitología nórdica el Ragnarök marca la destrucción y el posterior renacer del mundo.
Aunque comparten estos rasgos, cada mito posee diferencias estructurales y deidades específicas que le otorgan una identidad única.