Susa
Capital invernal del Imperio Persa, Susa albergaba una enorme tesorería que Alejandro tomó, lo que incrementó notablemente sus recursos financieros.
Babylon
Ciudad milenaria de gran relevancia cultural e histórica. Alejandro pretendía convertir a Babilonia en su nueva capital, simbolizando su ambición de gobernar un extenso imperio multiétnico.
Persépolis
Capital ceremonial del Imperio Persa. Alejandro la incendió y la destruyó como represalia por la destrucción de templos griegos durante las Guerras Greco‑Persas y como gesto simbólico de su victoria.
Ecbatana
Capital de verano persa. Tras derrotar a Darío III en la batalla de Gaugamela, Alejandro tomó posesión de Ecbatana, consolidando su control sobre la región.
Al conquistar estas ciudades estratégicas, Alejandro no solo se apoderó de vastos territorios, sino que también debilitó la base de poder persa, sentando las bases para un imperio helenístico que se extendió desde Grecia hasta el valle del Indo.